El árbol es una de las mayores fuentes de riqueza, en el ámbito de la explotación forestal. Los árboles resultan absolutamente esenciales para la vida de nuestro planeta: purifican el ambiente al oxigenar el aire, proporcionan sombra, mejoran sectores erosionados, humedecen el ambiente, reducen el ruido y hasta provocan una sensación de frescura.
